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"La compañera" de Efraín Barquero
Bernardo González Koppmann

 

“Existía entonces una sola mano: mi imaginación,

y un solo pájaro: el espacio”.

 (E. B.)

 

 

Efraín Barquero nace en Piedra Blanca, provincia de Curicó, en 1931, pasando la mayor parte de su niñez y adolescencia en Constitución Ha residido en Colombia, el Extremo Oriente y Francia cumpliendo funciones de agregado cultural. Pero, sin duda, su impronta quedará establecida en volúmenes de poesía fundamentales para aproximarnos al ser maulino, especialmente “Enjambre” y “La compañera”, escritos en su primera época cuando poetizaba más bien su entorno inmediato, fiel a la premisa que entonces postuló: “Para mí el verdadero dormir y crear sólo pueden hacerse sobre el terrón materno, en ese hueco que nos dejan los muertos de nuestra raza”.

 

Es considerado como uno de los grandes poetas nacionales de la generación del 50, junto a Miguel Arreche, Enrique Lihn y Jorge Teillier.

 

“La compañera” fue publicado en 1956 en los talleres de Editorial Nacimiento de Santiago de Chile, hoy desaparecida. Consta el texto de dos partes - “La compañera”, propiamente tal, y “Arbol marino” - que en su conjunto reúnen 30 poemas. Escritos en verso libre, descriptivo, enumerativo, a manera de crónica emotiva y vivencial, recoge los gestos mínimos de la cotidianidad evitando la construcción hermética de las imágenes. Los motivos son esencialmente vernáculos, por donde se pasea con desplante y seguridad como un hablante sensual que conoce bien su tiempo y su espacio, los cuales transfigura en símbolos universales. A saber, el tema central que atraviesa toda la obra es la amada, cantada en su variante lugareña arquetípica, maucha, a quien el autor denomina “compañera”.

 

Indudablemente, son poemas de amor que incorporan fuertes imágenes plásticas del paisaje local. En “La compañera” se congrega el afecto a una tierra donde abundan pinos, huevos azules, gaviotas, botes, el tren costero de trocha angosta, olas, andenes, parientes con chupallas y camisas de tocuyo, leyendas, costumbres y faenas artesanales de un pueblo que vive en armonía con su entorno natural.

 

Los invito a leer el siguiente poema a modo de ejemplo; se trata de “Mi amada está tejiendo”. Reza así: “Mi amada está tejiendo en la ventana./ Está tejiendo una inmensa mariposa./ Me mira en silencio, y yo la miro/ pensando en el hijo que volará sobre ella,/ sintiendo lo bello que es haber luchado juntos,/ tejiendo con nuestras manos una enredadera,/ para que suba aquél más alto que nosotros.// Mi amada está tejiendo en la ventana./ Toda la tierra está tejiendo con ella/ la mariposa verde de la primavera./ Todo el mar está tejiendo con ella/ la ola blanca que limpiará los cielos./ Todos los hombres están tejiendo con ella/ la palabra que aromará la vida.// Mi amada está tejiendo en la ventana./ Me mira en silencio, y yo la miro/ contemplándonos los rostros tan queridos,/ examinándonos las manos laboriosas;/ pensando en las hojas que tiene en su regazo/ para abrigar ese fruto milagroso;/ pensando en las alas que tiene a medio hacer/ para que vuele el hijo como un pájaro/ hacia donde nosotros no alcancemos”.

 

Según Rafide, y como recién acabamos de comprobar, “Barquero redescubre con acierto la ruralidad y los trabajos menudos y simples de la existencia; sus versos, de extraordinaria plasticidad y puro lirismo, expresan amor a lo popular, exhibiendo inéditas dimensiones de hondura y transparencia”.

 

Libro paradigmático - “La compañera” - que ofrece innumerables claves para rescatar nuestro ser más auténtico, y el cual ha pasado perfectamente inadvertido durante varias generaciones. Ya es hora de hacer justicia a este poeta honesto, capaz, decente que "desterronado" ha escrito los libros más significativos de una obra poética que ya consideramos clásica. ¿Quién más que él merece el Premio Nacional de Literatura?

 

                                                   Talca, 2 de Noviembre de 2007






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 Referencia
Bernardo González Koppmann.  ""La compañera" de Efraín Barquero."  Cantos del Bastón. Ed. Bernardo González Koppmann. Talca, Chile: Editorial Poetas Antiimperialistas de América.   11 de enero de 2006.
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