La poesía de Felipe Moncada
Desde la marginalidad concreta de sus afectos - lo rural, la metafísica del barrio, la naturaleza, los poetas de sus coincidencias, la cultura decantada por el gesto humano -, Felipe Moncada ha construído un lenguaje poético autónomo que se ha de mantener vigente por varios movimientos teléurico y literarios más, en esta larga y angosta costra volcánica llamada Chile.
Su escritura se sustenta ética y estéticamente en la construcción del texto a partir de una experiencia personal real, experiencia que en el caso de Moncada perfectamente se puede reducir a una gota de rocío colgando de una aguja de pino, a una pisada de codorniz en el trumao, a la sonrisa de una preñadita o, contrariamente, se puede expandir a una galaxia sin nombre todavía, a un poeta chino milenario, a las profundidades de los mares griegos e, incluso, al tráfago artesano del porteño, del maulino o del chilote que vaya a donde vaya siempre lleva dentro de su silencio.
Felipe Moncada coge estos materiales líricos cual si fuera un sobreviviente que retirara restos de un naufragio - maderos apolillados, diarios de viajes, astillas de mangos de herramientas -, y con ellos enciende una hoguera en medio de la nada, como el antiguo dios romano del hogar llamado Lar, iluminando la noche cósmica del desamparado después de haber atravesado como un apátrida el río Babel.
Sus poemas permanecerán en la memoria literaria de éstas y otras latitudes por la elaboración de imágenes donde los componentes contrarios producen la síntesis inusitada que confiadamente anida en versos libres tatuados en arcilla, adobe o tronco seco; por la precisa entonación del ritmo de los encabalgamientos; por la propuesta antropológica y panteísta de hallazgos que no rehúyen la intertextualidad de los doctos ni el canturreo amerindio de campesinos ebrios.
Poesía necesaria que fluye espontánea por su génesis y sesuda por su oficio, la cual nos ampara como pirca o barcito de rincón, espíritu del valle, certeza de una belleza sincera, sólida, contundente, fundacional de un modo de ser poeta en medio de la hecatombe que tanto se extrañaba en la actual poesía del cono sur del continente.
Esta muestra poética venga a confirmar lo dicho.
De “IRREAL”
2003, Ediciones Brazo de Cervantes, Santiago.
CUANDO CAE
LA MÁSCARA DEL ACTOR
En la sala pánico, los muros son micrófonos
que comentaristas calvos soplan contra el tiempo.
La geometría de la sala es un caracol
que mujeres de vidrio llevan en los ojos.
En ella, en el medio de la escena
cae la máscara del actor, y en su rostro:
como en la pantalla de un televisor
se puede apreciar la niebla
chocando contra roqueríos azules.
Se puede apreciar además,
la lluvia mojando la maleza en un vagón
MINOTAURO
Una vez adquirido mi fabuloso condominio
(donde siempre pensé poseer mujeres por miles
y ver desde mi balcón bucólicos atardeceres
y techos de lata donde los gatos enfermos
despedazan lauchas hundidos en el vapor de la noche)
Contemplo la inmóvil extensión de los pasillos
(con las puertas abiertas hacia lugares
donde grandes televisores pasan prendidos noche y día)
O camino desnudo por los corredores.
(masturbándome de vez en cuando
y cambiando de canal en canal
hasta quedarme dormido en los sillones
y pasar a los turbios canales del inconsciente
donde veo estrenos de pesadillas
y sueño de vez en cuando, aún, con el mundo real)
Ayer, mientras tomaba té en el techo de las ruinas
(contemplando desde la lejanía
el interminable flujo de gente por las calles
los ordenados cardúmenes de peces humanos)
observé algo completamente irreal
y contrario a todo orden y buenas costumbres:
una (turbia) paloma intentando cazar un gato.
(cuando pensaba que las palomas se conformaban
con picotear incesantemente el pasto de las tumbas)
La vi agazapada a punto de asesinar al inocente felino.
(y hubiera salido corriendo para tratar de impedirlo
si hubiera tenido algo para tapar mi cuerpo desnudo
y ese tipo de persistentes ojos en la calva
no me hubiera mirado tan fijo
desde el televisor que está al terminar la escalera).
DURMIENDO EN EL CONDOMINIO
En el momento exacto que desaparecen
los camiones blindados de la basura municipal:
un pájaro de raza desconocida entona su canto.
Esto dura exactamente treinta segundos, tiempo que le basta
para entrar en el sueño de los habitantes del condominio:
un pastizal en común donde los vecinos caminan desorientados.
Allí pronuncia en distintos idiomas la palabra miedo,
esto, ya lo dijimos, durante treinta segundos,
luego se echa a volar y los vecinos despiertan de súbito
escuchando la sirena de una ambulancia.
CEMENTERIO DE MARIPOSAS
No sé si fui un hombre que soñaba ser una mariposa
o una mariposa que sueña ser un hombre
Chuang Tsé (siglo III a. de C.)
Se paró en la pantalla del televisor
a palpar señales de luz
y sin querer ni venir al caso:
recordé toda la maldad del mundo.
Durante días -aquella pieza única-
aleteaba sobre una ventana que da a la calle
o bien caminaba sobre nuestras cabezas
olfateándonos con su trompa en espiral.
Como un miembro más de la familia
se cruzaba en el aliento de nuestras conversaciones
o bien sobre la pantalla encendida
movía sus brazos de abanico.
Acostumbrados a su presencia
la encontramos muerta entre los cables eléctricos:
las hormigas la saqueaban como soldados
que desbaratan un avión caído en la selva.
Ahora es ella la pantalla
donde vemos toda la maldad del mundo.
EN CASA DE LA LLUVIA
Cuando el ruido del mundo se desvanece
todavía queda el viejo pino
repitiendo canciones de luna agrietada.
Al fondo del patio
las cañas deshacen la niebla en hilos
y las máquinas del molino
trasnochan para el pan de la madrugada.
Se va la presencia de las cosas
como el vapor de los muros húmedos:
La calabaza olvidada del verano
espera un fulgor de llamas
que la salamandra no entrega.
El reloj a pilas en el muro
sigue marcando la hora en que florece la higuera.
La radio grita noticias que las paredes olvidan.
Al amanecer, el espejo repite mi cara
cuando la máquina de afeitar barata
borra la noche de las mejillas
y el sol anuncia la huída de los treiles
desde los potreros escarchados
hacia el vapor blanco de los ríos lentos.
PARÁBOLAS DEL CUERPO Y DEL ALMA
Es el alma un extraño sobre la tierra
Georg Trakl.
I
El alma se pierde en cerros lunares
pero el cuerpo es un anciano que ama los laberintos.
El corazón, en cambio, es el patio de la luna
donde las cañas buscan una melodía de conjuros.
A la hora en que el corazón agoniza
y el alma, separada del sujeto, silva canciones silvestres;
creemos caminar por la niebla en el cuerpo de un anciano.
II
El alma busca la nieve iluminada en las rocas
pero el cuerpo retrocede en la sombra de su bicicleta.
hasta llegar a la ciudad, donde la niebla inunda patios:
el universo de los perros mudos.
III
Nubes elevándose desde las grietas nevadas:
respiración de los cerros luego de la lluvia.
Desde arenales del Aconcagua sube vapor alucinado.
Desde surcos abiertos
exhala su aliento la escarcha quebrada por los campesinos.
El corazón queda vagando a orilla de los esteros
pero el cuerpo busca en la ciudad
lo que la garza en el lomo del caballo pardo.
IRREAL
Por un callejón estrecho -cemento sobre camino indio-
llegamos de pronto a la aldea donde Tu Fu
hace llorar a los ancianos con historias de guerra.
Salen a nuestro paso (como en uno de sus poemas)
muros de adobe coronados de pasto seco
flores de acacia que derriba el viento
y campesinos muertos
que levantan el rostro hacia cumbres de roca.
Pero es ya la hora de volver al mundo
y los motores de la micro rural
nos despiertan de un sueño de mil doscientos años.
CUATRO ACTOS
Lo conocido y lo desconocido
coinciden en una botillería.
Lo desconocido compraba una caja de vino
cuando entró lo conocido.
Lo desconocido lo mira de reojo
por su reflejo en el vidrio de la congeladora.
Lo conocido por su parte
se da cuenta de inmediato que lo desconocido
está en la botillería, pero prefiere no saludarlo.
ARTE POÉTICA
La escritura correcta
consiste en el código de barras
en los dibujos que se derraman
por la superficie de una piedra.
en la traducción al Griego
del zumbido de la cigarra.
La escritura correcta es no escribir
es mirar por una ventana.
EL MISTERIO DE LA POESÍA
Escribir no constituye ningún misterio:
afeitarse sin pensar en la muerte
partir un pedazo de pan
lograr que el trabajo sea un canto
eso sí que constituye un misterio.
EN EL LIBRO DE UN POETA CHINO
I
La primera lluvia del año
cae sobre las montañas azules de un viejo libro.
II
Poemas que parecen escritos esta mañana
traen un aroma de pinos derribados hace mil años.
BREVE HISTORIA DE CHILE
Por las mismas calles que recorrió la Quintrala
llevada sobre cojines por dos esclavos
hoy arranca un lanza en bicicleta.
CAMBIOS DE FORMA
La poesía de la rabia agoniza
amenazada por las flores de una enredadera.
PASAJERO EJEMPLAR
Impecable
saluda al chofer y duerme inofensivo.
Lo único irregular : deja escapar
algunos alaridos mientras sueña :
con la muerte con el futuro con la familia.
Sueña el buen hombre con carreteras
largas, oníricas, deshabitadas
con un paisaje de cerros de calaveras
con un laberinto de oficinas desocupadas
Sueña con volcanes que revientan
inundando de lava la ciudad.
Sueña que los buses se pierden
hacia el dominio turbio del océano.
Lo único anormal : deja escapar
grandes alaridos que los pasajeros ignoran
ya sea por piedad, por pudor
o por que la máquina es de vidrio.
De vidrio el cielo y de vidrio el paisaje
que apenas miran los desvanecidos.
FORASTERO
Atraviesa la lluvia
hasta el sitio donde pretende escribir una carta.
A medida que cruza las calles, envejece
y comprende al fin
el idioma de los árboles vacíos de canto.
Convertido en pez, sube luego hacia la luz
de postes mojados por la lluvia.
Cuando por fin llega a su destino
es un niño que olvidó las palabras
y con hileras de caracoles vacíos
construye un camino que lo lleva
de vuelta a la casa de los sueños.
EN EL SALÓN DE NARCISO
Emergen como tulipanes de los muros
pequeños retratos captados por la polaroid:
en ellos Narciso mira hacia el lago
(la lente, es decir, el resto del mundo)
como quien espera oír una piedra
chocar al fondo de un barranco
o como quien pide auxilio desde mundos paralelos:
espejos, mas allá, en fin;
el otro lado, el alma que captura la fotografía.
En aquella distancia -aquel salón de cristal biselado-
Narciso cae por las tardes al suelo trizándose
“cartas del árbol genealógico que derriba el viento otoñal”
pudiendo resucitar siempre
a la hora del cine de horror
cuando actúan todos los candados del condominio
para seguridad de los asociados.
Pero Narciso no recuerda sus rostros innumerables
el espejo no da abasto para tanta pantomima
y como las hojas del místico Gynko
cubriendo las plazas de provincia;
las imágenes en el suelo simulan una pantalla encendida
cuando ya solo se transmiten pesadillas de los satélites.
LA DESINTEGRACIÓN DE LIUSES
Ahora se puede revelar la identidad del ciego
posado en los cables eléctricos de la vieja Itaca
los ojos vacíos de todo propósito
volcados de toda luz celestial de todo encanto
su canto: un chirrear de máquinas de molino;
estertores en do-de-ca-fo-nía
para envidia de los agonizantes.
Pero que importa todo eso
no representa seriedad
no define al viejo posado en los cables:
la verdadera seriedad es un profesor sin empleo
o como predica el sabio chino:
la entretención verdadera es una tómbola de huesos.
En cambio
si de identidad se trata
se podrían enumerar espejos y laberintos
como premio de consuelo.
La verdadera coherencia es incoherente
una conversación escuchada por azar o imprudencia:
la confesión de una profesora a otra
sobre el tema de la infidelidad y la confianza
a media voz
en la cocina del colegio
a la hora del recreo
así como otros ejemplos que puede agregar el lector
pequeñas escenas para demostrar las tesis:
α) la magia subsiste en el pensamiento.
β) la verdadera incoherencia peca de sobria.
ALAMBRE DE PÚAS EN LA GALERÍA
Sobre una exposición de Guillermo Núñez
Si muriera cada vez que imagina la muerte
el reencarnado
volvería a su colección de mariposas torturadas
dando lentos pasos de convaleciente
o volvería a depositar una rosa
sobre un lecho de vidrios rotos.
Ya no es pintor sino coleccionista de sombras
sobre una fotografía intervenida por impactos de bala.
Ya no es la denuncia del miedo sino el miedo;
la castración del espíritu, la idea, o como se llame
aquella débil lámpara nocturna
que alumbra una casa en demolición.
EL PINTOR Y LA NADA
En laberinto de telas
busca dormido un lenguaje capaz de llevarlo a la salida
donde caracoles gritan espantados por el océano.
Una y otra vez se lanza contra las paredes
reproduciendo sin querer nuevos laberintos y muros;
vaciando la memoria paso a paso
hasta quedar analfabeto por completo.
Como ciego buscando objetos con su bastón
calcula espirales precisas que penetren la cerradura del misterio
para que la luz atrapada en burbujas
anide como las mariposas nocturnas en la palma de su mano.
GEOMETRÍA DE VANGUARDIA
En piezas rectangulares
con ventanas, puertas y libros
rectangulares:
los estudiantes son reñidos
por el pintor de vanguardia
por ignorar la geometría de Einstein.
Él, mientras tanto
a la sombra de un hongo atómico:
sueña en su cama elipsoidal
alaridos curvos como el universo.
ELEGIDOS DEL SOL
Éramos los elegidos del sol
Vicente Huidobro
Palabras en el pentagrama del vacío
o dibujos con tiza en una caverna,
de una u otra manera: conjuros contra la sombra
que da golpecitos en la ventana de un niño;
tinta que busca ser canción para los días de ceniza,
pero que pudo ser tinta negra
que se deforma cayendo al agua.
“Éramos los elegidos del sol”
pero no supimos subir como el follaje.
Nuestra fe era solamente misterio
y fuimos condenados a la visión
de montañas azules amenazadas por la espuma;
a ser vigilados por Orión, el cazador,
que vuelve a casa lanzando flechas de luz.
Éramos bellos
como el corazón de la liebre silvestre
sacrificada en vez de la princesa
pero preferimos
“la música que detiene al caminante”
los labios que nos demoran para siempre
en la contemplación de su gemido.
De “CARTA DE NAVEGACIÓN”
2006, Imprenta Almendral, San Felipe
TIERRA VIEJA
Tierra adentro
el sueño
es un país extraviado en el mapa:
un roquerío
donde los amantes buscan refugio
en el vértigo
de zargazos en vaivén.
El puerto es una isla
una lámpara en el puente
donde ella espera:
METÁFORAS
DE BARCOS Y MARINOS EBRIOS.
Entramos a territorio nuevo
sin brújula
sin hacer caso de las señales:
canto
que asombra a su propio dueño
o lechuza blanca
que sobrevuela nuestro techo.
UN TIEMPO PRECEDE A OTRO
Una hoguera de gallos
precede la mañana quebradiza
pero al silencio
lo preceden palabras
ahogadas en un pozo.
MECANISMO DEL CONJURO
Conjura viento y noche
carretas que penetran la bruma
donde agoniza el horizonte
sin mencionar noche
viento
carretas
bruma
para que horizonte
no se desvanezca en la hoja
ni el viento llame a nuestra ventana
con gritos de tiuque
o manzano derribado.
CAZADOR DE PALABRAS
el artista adolescente
camina por una playa:
escenario inmóvil
con pozos de algas
que hipnotizan a los pájaros.
Entra a un esqueleto de pelícano
respirando grandes trozos de niebla.
Ha salido
a buscar el ocaso de las palabras:
La palabra gaviota
pasa a ras del agua y se aleja.
La palabra niebla
oxida las columnas de hueso
donde yace.
La palabra arena
se moja por el verde
varado en el horizonte:
LINEA QUE DIVIDE AL ESQUELETO
EN DOS HEMISFERIOS SIMÉTRICOS.
simulando ser conchas vacías
enterradas a medias.
BAJO LA CONDENA DE SIRIO
Visitantes de ultratumba se consuelan
con la febril revisión de sus papiros.
En mapas de la otra orilla
no es consuelo ver labradores bajo el sol.
En el otro Nilo
continúa la mecánica del impuesto
vigilados por Sirio la corona
en la noche fértil de los geómetras.
Para el moderno visitante -aún-
los campos de la muerte son recinto de faraón:
en butacas numeradas
contemplan un teatro de mimos
en el sueño póstumo de la casa propia.
Pero no hay cartas de naufragio
para el joven visitante de ultratumba
Apenas
una que otra señal recibida por azar:
una constelación que moja su lecho flotante
o la simulación del otoño en una copa.
REVELACIÓN DE LOS SIGNOS
Constelación llamada Mosca Atacameña
por el Poeta Cruz en el cielo austral:
compás de puntos luminosos
en picada hacia el escorpión, vasija
con grecas pintadas, u oráculo
de algún dios sin templo.
No hay certeza:
la imprecisión de los signos
se confabula contra el entendimiento
signo y significado parodian
la paradoja del huevo y la gallina, en fin:
se dice algo distinto de lo que se cree decir
no por mala voluntad
ni por agregar misterio
sino por causa de Babel
y su paisaje de catástrofe.
CONTRA UN CIELO EN BLANCO
Pájaros callan
a quienes parodian su canto.
Sobre un cuaderno de caligrafía
-pentagrama donde caen los acordes-
el paisaje canta por si solo
en Sol, en Caldeo.
Pero en el revés del paisaje:
la partitura son cables eléctricos
y los pájaros en la línea, notas
de melodías al azar.
O bien
podría ser la curvatura de la higuera:
¿Cuál sería la música escrita
por siete tordos en las ramas?
EN LA CUADRÍCULA DE LOS CAMPOS
En el Mondrian desteñido por el sol de las ferias
La cuadrícula representa el alma o su paisaje:
Lo vertical:
lo masculino
lo armónico
lo estático
y el espacio.
Lo horizontal:
lo femenino, lo melódico, lo dinámico y el tiempo.
Y son los campos pintados por el abstracto
la cuadrícula de las parras en su faena.
Y son balazos en el aire el gorrión a su caída
hasta que la belleza
medida por el compás de los griegos
Se quiebra
en
dia
go
nal
por una bicicleta.
PÁJARO MOSCA
A un limonero de tierra firme
llega con el otoño:
bajo ciertos ángulos de luz
su espalda es azul metálica
pero en otras posiciones
EL COLIBRÍ ES UNA FLOR NEGRA.
Hacia la noche
el pájaro mosca es velocidad pura, sin cuerpo
UN RELÁMPAGO QUE NOS DESORIENTA.
Pero al dormir es verde -o bien-
ya no se le puede ver fundido con el aire.
Aquella es la indeterminación del colibrí
no se le puede conocer quieto
ya que embalsamado
MUERTO DE MANERA DECORATIVA
ya no es colibrí
sino el reflejo de una mosca en el espejo.
De “RÍO BABEL”
2007, Ediciones Casa de Barro, San Felipe
ROTACIÓN
Un castillo de naipes la escritura:
en cualquier momento se nos viene encima
y no pasa nada: huellas
de codorniz en el trumao.
En cambio, un solo grillo, si lo quisiera
podría invertir la rotación de la tierra.
ACUARELA
Estamos aquí para pesar el tiempo
y no
para copiar el paisaje:
caudal de acuarela bajo los puentes
campos, sauces de acuarela.
El misterio es que los segundos se alargan
bostezan o aceleran
el paisaje, por su parte, nunca es el mismo
entonces por que repetir su colina
y su matorral de cardos hasta el cansancio:
el paisaje
es la demora del viento entre las ramas.
AMPARO
Busquemos
la constelación del oso bajo un limonero.
Traer una palabra del silencio, cerrar los ojos,
soplar una brasa en la hora del hielo.
¿Quién cierra las puertas de golpe o apaga la luz?
¿Cómo se lee un escorpión cabeza abajo?
Traer una palabra en la hora que duele Babel.
Busquemos
la constelación del perro al amparo de la higuera.
URDIEMBRE
Llegas al gran algarrobo
al enorme viejo en el centro de un páramo.
La luz salta de risco en risco, la sierra
se ilumina con golpes de óleo
el paisaje como pintura del Greco:
verde y gris
y bajo un cielo de resurrección
aún enhebras el mismo hilo
dando vueltas la palabra
en rito de bautizo
tejiendo y destejiendo la misma red
urdiendo caligramas en coa
discurso de profeta en el desierto de la hoja
papel por papel
diente por diente
buscando
el quinto punto cardinal, cuando solo basta
con silbar
seguir al perro vago que habla con loica
en gorjeo de guayacán.
RUTA 57
A medio camino de la autopista
un carro desmantelado: fumadero de yerba
para liturgia del peregrino.
Señales de tránsito informan
la proximidad
del Apocalipsis
trabajos en el camino desvían al acantilado
el viento peina pastizales
duermen los vagabundos, cardos y cajas de vino.
A medio camino de ninguna parte
la carretera es un largo tarot dado vuelta
al margen, un tejedor de totora
despide vehículos con un gesto
y acumula nubes en la mirada.
EXPRESO
Vagabundo sentado en la cuneta
su rostro al viento: bálsamo de páramo
silvestre
ráfagas de travesía en los prados del Edén.
La carretera a la espalda: pellejo de perros al sol
basura y velocidad entre los cardos
camiones blindados
y sol en latas.
Ángel abandonado a la intemperie
o campesino esperando la micro, en fin:
hombre visto por la ventanilla del expreso
Sodoma
Gomorra
entre la eternidad y fábricas vacías.
El viejo mira un plano sin talar
un espino del eriazo, nebulosa en flor:
y los pasajeros rectos
logran la distancia más corta entre dos prisiones:
aire calefaccionado, baño químico y video porno:
caminan dormidos por el pastizal
hacia el único algarrobo, enorme,
descanso de los ahorcados y refugio
de la liebre lunar y ya no despiertan
sino sentados
en la cuneta de la ciudad imaginaria.
REALISMO
La galleta de soda se quiebra en la boca
el humo
desliza
realismo, descripción pariente lejana
infinita
del espejo:
De Sol a Luna un compás traza la tarde
se adhiere asfalto, se interna brea.
El pasado en procesión de virgen, muda:
fotografía puesta en movimiento
por los mecanismos del recuerdo. Protagonista
veo personajes
que burlan el tiempo en un jardín
vagamente
conocido:
un sueño a fin de cuentas
ajustado al marcapasos.
La palabra se quiebra en la página.
SOLITARIO
Cartas brillan en el Pool de la pantalla
a la sombra del jazz, incienso
bisutería mística.
Leyendo cinegrama en carpa redonda
las manos en el mouse, placer del rey
bastos, brisca, truco, adivinanza:
el destino es un siete de corazones
una copa, el número de oro.
Verde es el color del dinero, destellos
que lanza el monitor:
el jugador fuma remolinos en pipa de agua
el puntaje de la soledad aumenta
a medida que callamos.
POLIS
Urbe neodadá, carritos de completos
papas fritas, basuritas en general.
Mesopotamia. Metadramas en plaza de Putaendo
darle con escopeta a la garza
polis griega o tablero español
peón de fundo y mosco chichero
ejército patriota bajo la droga solar.
Urbe cordillerana cielo abajo
azul de sangre monarca, oxígeno.
Alejandría. Malabaristas, lanzadores de puñales
bellas chicas y brochetas al salir.
Circo Francfort: leones sepultados
por sanidad, círculo de payaso violento.
Circo cilindro de caballitos recortados
escapulario, pulserita fluorescente, cosa
de no perder la fe.
CLANDESTINO
Ni andrógino ni pantera: hermafrodita
negro
langosta en la barra
todo en azul mediterráneo
antes fue casa patronal, disco gay
ahora es el Bar Galaxia
barrio Bellavista
luego de la hecatombe y el graffiti.
La noche rumbo norte, velas hinchadas
contra la cascada por la música
impulso de las neuronas a las estrellas.
Las mujeres son de Creta: Vía Láctea, rojo el pelo
cuello de palma blanca
oleaje por hombros, dos medias lunas
párpado y pestaña felina
y su lomo delfín emerge, braceando en lago de cerveza.
Pero el negro ya está borracho y la sueca tienta el ritmo
mide la gravedad con su taco aguja
improvisan borrachos y rojo y espuma
varían en milímetro mil años de música
electrónica la codorniz
pálida en su velamen.
En la barra: largo tablón de suicida, escritorcillo
sostengo un vaso de licor: al interior
un iceberg y una polilla: ¿a quién ladrarán
a esta hora los perros del llano?
Un vibráfono el hielo que navega la escritura
jardín, patio de Tántalo, delicias
Bar Galaxia, velas hinchadas y viento al revés.
De “MÚSICO DE LA CORTE”
2008, Ediciones Fuga, Valparaíso.
LO TRADICIONAL, LO INNOVADOR
Mi bella máquina de escribir que suena al final de cada línea
y es tan rápida como un aire de Jazz.
Blaise Cendrars
Lo innovador: colgar ropa de un alambre.
Lo tradicional: construcciones licuadas
por la lluvia nuclear.
Concluyamos la línea de manera
que lo mejor quede vibrando.
Lo innovador: el zumbido de los cables
en suite de alta tensión.
Lo tradicional: cuervos en los cables
azules por la demora
hasta que arda un sol hermafrodita.
TOQUÉ FRACTURAS AL CAER
Oyes la música del terremoto
en un pie, sobre puente de vidrio
ondas y fracturas despiertan
cuando el acantilado abre su relámpago
ahí tomas la maraca
(como la cabeza de un dios fantástico)
y tocas al caer para desenredar la grieta
al revés del sismo
fracturas alfa y ondas beta se duermen
para volver al puente sobre acantilados.
EL ANÁLISIS DE LA OBRA ES LA OBRA
Aparecí en peyote a mitad de la escena
el público era la obra
yo, el único espectador:
de un balazo partí la caja del clavicordio
de otro balazo
hice un péndulo de los candelabros
la obra empezó a fluir hacia el escape
y cada salida de proyectil
era un silencio al vértigo de la estampida.
FLAUTA DE HUESO
Ese árbol / tiene un violín adentro.
Oscar Hahn
En hueso de prisionero
tallé un par de lunas menguantes
la constelación de la zorra
y los agujeros del mes.
Es cosa de soplar
o de poner horizontalmente
a los gemidos de la servidumbre
para que flauta diga lo que tiene que decir
de manera completamente autónoma
y si le doy cuerda
es solo por despistar a los gendarmes
pasatiempo, solamente
para ver crujir los engranajes del aire.
LOS DEDOS DEL PIANISTA
RECUERDAN A LOS AGUJEROS DE LA FLAUTA
Ella era el vibráfono:
la pulsaba entre las piernas
y respondía con un círculo en el aire.
Droga de vez en cuando
sexo de vez en cuando
mucha nada y poca santidad.
En su memoria
colgué a pendular su calzón de un hilo.
Cada vez que los vientos subterráneos
soplaban un terremoto
el péndulo escribía una fuga en la troposfera.
Cada vez que ondas de placer subían al catre
su calzón se dividía en coleópteros azules.
Hay poco más que decir
ella tomó el camino del arte
yo la indigencia pura
éramos dos cuerdas paralelas
círculos en el cielo de una laguna.
UNA PIANISTA DE NOVENTA AÑOS
Por ser un hombre de papel
fui condenado a permanecer en el centro
de una cama redonda
allí se desnudaba de vez en cuando
la dueña de la pensión:
una pianista de noventa años
que daba cuerda a una máquina de escribir
oculta en el ropero
yo leía la escritura en mi lomo
como el tordo su destello en el agua
a veces me visitaban las ideas
en forma de polillas, conejos o alacranes
una tarde la pianista
(vuelta adolescente durante el sueño)
clavó sus dedos en la máquina hasta el desmayo
y fui yo el papel donde se tumbó su biografía.
CON TRUCO APRENDIDO EN EL PRESIDIO
Con su armónica de plata vieja
y la dentadura de los vagabundos
el cantor cañero guarda un sol de mediodía
una guitarra color iguana
y la memoria de todas las canciones
con truco aprendido en el presidio
hace volar codornices de un silbo
y con las grietas de la tierra en la frente
saca una voz templada en pipa de roble
es un bardo ciego de cuerdas de lata
cuando con su voz de temblor en lo oscuro
grazna, para despertar a los vagos del camino.
De “SALONES”
2009, Manual Ediciones, Rancagua.
SALONES
- Perros de galería roban un ídolo de oro dadá, críticos de lar cuelgan trenzas de ajo en gesto de repudio.
- Museo de arte protomoderno: un chileno de origen otomano, realiza homenaje a los desaparecidos: esparce arena de Atacama, siluetas de sal en el lienzo. Para no desaparecer en la inmensidad de la sala, rompe dibujos hechos con la vista vendada, pues la sala es una estación ferroviaria donde aún silban los vapores del carbón.
- Guardias conspiran en la inauguración: planean robar el féretro de Kandinsky, vigilados por subguardias se desvisten y gesticulan frente a un Mondrian falsificado.
- Una guerra civil montada en palacio de bellas artes, un tanque de cartón con manchas de vaca, una colección de fusiles para matar el vacío. La tela es un campo de batalla, y sobre las líneas topográficas: soldados arrastran su carromato de satélites, su mira infrarroja, su códice maya en el siglo cuarenta.
- Los vigilantes son alfiles y caballos en el piso de la galería, cada movimiento tras la pista de un cliente es la jugada que un teórico calcula en prosa.
TRES FOTÓGRAFOS
“Odio profundamente la fotografía”
Claudio Bravo, pintor hiperrealista
- Americana, turista de catástrofes, guarda en caja de fieltro los cuerpos de la guerra ya que la ciudad es un cementerio abierto, si lo que busca es la meditación, caen los pensamientos como plomo caliente, si pretende ser la denuncia, su hora ya pasó, pues no se llora hoy a los muertos de Troya.
- Un chileno registra la masacre de Ruanda pero sepulta las fotografías. Arrepentido de la imagen, propone la ceguera del blanco y los ojos de un niño testigo de la matanza. Es como quien escribe de la muerte, pero sin mencionar esa palabra: quien asoma su curiosidad a la caja de Pandora, pide olvidar a gritos y en llamas.
- El hombre trae la quietud de un camino rural y el papel disuelve un muro agrietado como la tierra, cebollas que congelaron el tiempo en oro viejo, y errantes de las últimas aldeas de la sierra: circenses, mecánicos, predicadores, vagabundos, niños de aldea, pues aún el sol es un camino que une las colinas con una sierpe.
LA TENTACIÓN DE LESBIA
- Se podría concluir frente a la pintura del gozo: en ella se aman las Beatrices en prados de jardín cubista, o permanece Lesbia dormida en arpilleras, pintadas por el ciclo astral de los campesinos.
- La única ventana con luz eléctrica, encierra su acto de tirar la ropa: grandes polillas cuelgan sus prendas en el aire, pues han revelado la tentación de los planetas. Al buscar silencio bajo la sábana, se apagan los ojos de los búhos, entonces la oscuridad gira completamente y la ciudad queda bocabajo.
- Un gato con voz de alarma, la luz de la bencinera, las curvas de neón en la comida china, una luna de oro y sus gemelos: los ojos del gato.
- Muros de sodio cuando el sonámbulo despierta: sentado en su cama a rayas, busca la frecuencia de los trasnochados en su magnetófono -satélites con forma de crustáceo- sintoniza los Cantos de Maldoror y las rancheras del estío. Se duerme cuando la claridad brota de los vidrios.
- La colisión de un felino y su antídoto, originan los estertores de las palomas en los cables eléctricos.
- Si luego de orbitar sus prendas en la bombilla, Lesbia mima al pececito azul de látex, la pecera: un óleo pintado en el aire, goza una pequeña marejada de celos.
NADAR
- La fotografía acaba de inventar, el primer modelo es una mesa, sobre la mesa un mantel blanco, una copa y una fuente. El fondo parece manchado por ácido.
- El segundo objeto capturado es la mirada de una actriz, contra el fondo negro, el rostro es luna menguante y el observador del papel, un astrónomo que asoma en sus grietas.
- Los historiadores llevan su mano en el bolsillo de la chaqueta, el seño severo y un gesto desértico, los músicos llevan un monóculo y la partitura del aire entre los dedos.
- El jardinero del mal permanece de medio perfil, la sombra de un alcatraz cruza sus pupilas, usa chaqueta de barrio marino y está en otra parte, en la isla de los muertos imaginarios, por eso el muro se funde con la figura.
- La fotografía ha muerto hace algunos momentos, desde entonces caen papeles negros y los antiguos han cruzado los límites color sepia que separan la reproducción del presente.
INSTRUMENTOS DE GUERRA
- La cámara fotográfica es caja de doble filo: un ojo es de vidrio y retiene la osamenta; el otro sigue a las ballenas en su jardín submarino.
- La balanza es una máquina que inclina los muros, como la cuerda se oculta de la luz, la retuerce un ciego que imagina la hora de los eclipses.
- El interferómetro podría leer las líneas de la mano, por eso los gitanos lo esconden el la última carpa con medialunas, en él se miran las niñas que duermen en la higuera.
- Un sextante con forma de dragón derriba los asteroides del enemigo, ha sido desviado de su función erótica, pues ya no frota los tatuajes de la bóveda, apenas mide la cicatriz nocturna.
- El telescopio, creado para conocer las nervaduras de las galaxias, solo puede leer la imaginación de los dioses.
- Frente al osciloscopio de la aldea, ancianos esperan noticias de la guerra, pues todos los profetas perdieron las piernas y el ojo del equilibrio.
- El huevo de la cosmología en órbita de coleóptero, al cascarlo aparece una bestia de luz, un lagarto que abre su corazón al cruzar el prisma.
- En la caja de ondas, el brujo lee los días que faltan para la llegada de los bombarderos, deja caer pétalos en un acuario y las curvas expansivas quiebran el tímpano de nonatos.
- El baúl fotográfico quedó vacío, pues todas las marionetas de guerra han ido al jardín de los muertos felices. El vacío de la caja es una catedral de cartón, el silencio que la habita es el vidrio del ojo.
AFORISMOS DE UN APRENDIZ DEL COLOR
- La imaginación es un pez dorado que flota en el centro de una pintura, su luz no es de este mundo, así que los peces de la envidia lo convencen que es una aberración.
- Atrofian la quimera para no salir del canon, pero intentan superar el modelo con escuadra y compás religioso.
- Lo espontáneo no necesita corrección, la impostura se maquilla, piedra pulida por condena, pero sin pulido no aparecen las vetas.
- El misterio tiene voz de ánima: ver una mujer a través de una cortina, evoca más erotismo que la fotografía de una cortesana en su baño de burbujas. Miento: depende de la cortina y las burbujas.
- Equilibrio: nada falta, nada sobra, de un sauce ondulan trenzas de oro falso, de los cables eléctricos cuelgan gotas de agua, la luz ha quedado encerrada en su frontera.
- Escribir con tinta amarilla sobre un fondo de constelaciones, de lo contrario usar un lápiz de carbón piedra.
- ¿Qué pasa por la mente del pintor? humo que sale de un saxofón y una mujer pintada por Modigliani. Su mente es una buhardilla donde se desnuda una gitana.
- El cuadro es un artificio para ver el futuro.
- De no haber riesgo, todas las telas serían bodegones. Si gobernara el temor a lo inconcluso, el mundo nunca habría dejado de ser la primera aldea.
- Cualquier acto podría contener poesía, cualquier texto en verso o prosa podría tener un final de cuerdas vibrando y un pez dorado que lo atraviesa.